Para mí es fundamental que haya feeling. Una conexión especial entre los novios y la Wedding Planner o Maestra de Ceremonias. Yo lo comparo con “La leyenda del hilo rojo”. ¿La conocéis?

La leyenda dice lo siguiente:

“Hace mucho tiempo, un joven emperador se enteró de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa, quien tenía la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mandó traer ante su presencia.

Cuando la bruja llegó, el joven emperador le ordenó que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que en un futuro sería su esposa. La bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo.

Esta búsqueda los llevó hasta un mercado, en donde una pobre campesina con una bebé en los brazos ofrecía sus productos. Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invitó a ponerse de pie.

Hizo que el joven emperador se acercara y le dijo: «Aquí termina tu hilo», pero al escuchar esto el emperador enfureció, creyendo que era una burla de la bruja, empujó a la campesina que aún llevaba a su pequeña bebé en brazos y la hizo caer, haciendo que la bebé se hiciera una gran herida en la frente. Éste ordenó a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza.

Muchos años después, llegó el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda. Y en el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entró al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente… Al levantárselo, vio que ese hermoso rostro tenía una cicatriz muy peculiar en la frente”.

Como ves la leyenda no es idílica. Pero su significado me encanta.

Esta leyenda está presente tanto en la mitología china como en la japonesa. Los dioses atan un cordón rojo alrededor del tobillo (cultura china) o del dedo meñique (cultura japonesa) de los que están destinados a conocerse o a ayudarse en un momento concreto y de una manera determinada.

Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo rojo se puede estirar, contraer o enredar, pero nunca romper.

Creo que hay una persona destinada a ayudaros y a compartir los momentos previos y el día de vuestra boda, en la que podéis confiar, que sea vuestra cómplice y que esté implicada al 100% con vosotros. Sentir ese feeling especial es esencial, ya que vais a pasar mucho tiempo con ella.

¿Estamos destinados a encontrarnos?

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